Blog de la Red Mexicana de Cuencas

El suelo constituye uno de los recursos naturales que sostiene a los ecosistemas. Su degradación se debe a los procesos inducidos por la sociedad que disminuyen su capacidad actual y futura para sostener la vida humana. El objetivo de este trabajo fue evaluar si las actividades agrícolas actuales favorecen procesos de degradación del suelo en la microcuenca de San Andrés Azumiatla, Puebla.

La erosión del suelo es uno de los principales problemas ambientales a nivel mundial, sus efectos negativos se perciben no sólo en los ecosistemas que se desarrolla, ya que la pérdida progresiva de suelo y nutrientes constituyen un foco de contaminación difusa para otros sistemas, el ambiente y potencial biológico del suelo (Almorox et al., 2010), por otro lado la erosión genera pérdidas económicas considerables a nivel nacional y, sobre todo, a los actores a nivel local (Cotler et al., 2011). Las valoraciones de erosión consideran, en su mayoría, sólo el suelo removido y desestiman las propiedades de los sedimentos erosionados (Leal et al., 2007), pese al conocimiento del enriquecimiento de los sedimentos con nutrientes del suelo (Sharpley, 1985). Tal es el caso de la microcuenca de San Andrés Azumiatla localizada al sur del municipio de Puebla, cuenta con alta actividad agrícola; sin embargo, el crecimiento constante y desmesurado de la población ha desplazado a los campesinos a las laderas de los lomeríos que rodean la ciudad, lo que ha originado un serio proceso erosivo en la región, pese a ello, nulos son los estudios acerca de esta degradación, que disminuye de forma paulatina y silenciosa la productividad y favorece la migración, por tanto el objetivo del presente trabajo fue evaluar la producción de sedimentos y la pérdida de nutrientes durante un año en tres sistemas agrícolas representativos de esta microcuenca.

Foto 1. Desertificación incipiente en San Andrés Azumiatla, Puebla, México (Foto: José V. Tamaríz)

Este estudio fue dirigido por la Dra. Castelán Vega investigadora del Departamento de Investigación en Ciencias agrícolas de la BUAP y sirvió como trabajo de tesis en la maestría de una alumna del Posgrado en Ciencias Ambientales del ICUAP. Para llevar a cabo la evaluación cuantitativa de la erosión se instalaron parcelas de escurrimiento, para su selección se consideró la inclinación de la pendiente y el tipo de cultivo presente: Maíz, Maíz-Calabaza y Maíz-Avena. La precipitación acumulada durante el período de observación (un año) fue de 745 mm, con un índice de erosividad de 10 128.51 Mj mm ha-1, considerado como muy alto (Lobo y Bonilla, 2015). Se recolectaron los sedimentos de cada parcela, Se estimó una pérdida de 4.96 T/Ha de suelo en la parcela con Maíz con una pendiente de 10%, comparada con la parcela de Maíz-Calabaza que perdió 3.08 T/Ha de suelo con una pendiente de 9%, hubo una perdida menor de suelo debido al tipo de cultivo presente.

Foto 2. Aspecto de las parcelas de escurrimiento

Se concluye que la producción de sedimentos y el volumen de escorrentía se correlacionan de forma importante con la precipitación. El cultivo de maíz sin protección es el que promueve en mayor medida la erosión del suelo, mientras que el sistema agrícola maíz-calabaza fue más eficiente para disminuir el arrastre de las partículas del suelo, pero no así para evitar la disolución de nutrientes como nitrógeno y fósforo en el agua de escorrentía. Los coeficientes de enriquecimiento de los sedimentos erosionados fueron, en su mayoría, superiores a la unidad, la materia orgánica tuvo los más altos coeficientes en los sistemas agrícolas estudiados. Los resultados obtenidos son importantes para establecer estrategias agrícolas para disminuir la degradación en zonas rurales de la ciudad de Puebla. Así como una evidencia de que los cultivos bajo las actuales formas de manejo, generan efectos negativos sobre el suelo por lo que se requiere promover manejos agrícolas sostenibles que nos eviten el riesgo de una desertificación de la zona (Castelan et. al., 2017).

Referencias
  • Almorox A., J., F. López B. y S. Rafaelli. 2010. La degradación de los suelos por erosión hídrica: Métodos de estimación. Universidad de Murcia. Editum. España.
  • Cotler, H., C. A. López y S. Martínez-Trinidad. 2001. ¿Cuánto nos cuesta la erosión de suelos? Aproximación a una valoración económica de la pérdida de suelos agrícolas en México. Invest. Amb. Cienc. Pol. Púb. 3: 31-43.
  • Sharpley, A. N. 1985. The selective erosion of plant nutrients in runoff. Soil Sci. Soc. Am. J. 49: 1527-1534.
  • Lobo, G. P. and C. A. Bonilla. 2015. Sensitivity analysis of kinetic energy-intensity relationships and maximum rainfall intensities on rainfall erosivity using a long-term precipitation dataset. J. Hydrol. 527: 788-793.
  • Castelán V. R., López T. L.C., Tamariz .F J.V., Linares F.G. y Cruz M. A. 2017. Erosión y pérdida de nutrientes en diferentes sistemas agrícolas de una microcuenca en la zona periurbana de la ciudad de Puebla, México. Terra latinoamericana volumen 35 número 3 2017chapingo jul/sep 2017.

Twitter: @tamariz

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